Los crowdbelievers, la nueva tendencia en inversión inmobiliaria

¿Te imaginas que además de tu vivienda tuvieras también un apartamento en el centro de alguna gran ciudad española? Como por ejemplo en Barcelona o en Madrid. Probablemente si este fuera tu caso te encargarías de reformar la vivienda para sacarle el máximo partido por medio de la venta o del alquiler. Y seguramente se convertiría en una inversión inmobiliaria muy segura.

Hasta hace poco formar parte de este tipo de inversiones era posible por medio de crowdfunding inmobiliario. Un sistema que funciona gracias al uso de plataformas digitales y en la que varios ahorradores pueden invertir el importe que deseen. Hay plataformas que ofrecen inversiones de hasta 50 €. Sin embargo no se suelen alcanzar objetivos atractivos con inversiones inferiores a los 1000 €.

La idea del crowdfunding es que se utilice el capital de varios inversores para obtener la financiación suficiente con la que comprar y reformar un inmueble. Las actividades que llevan a cabo todas estas plataformas se pueden revisar mes a mes. Es decir, que una vez que inviertes el capital sabes exactamente en qué se está gastando y cómo está funcionando tu inversión.

En este tipo de inversiones inmobiliaria el inversor está obteniendo un retorno de su capital desde el momento en el que este es alquilado. Si finalmente el inmueble es vendido obtiene un porcentaje de beneficios por la operación. El importe que se consigue varía dependiendo de la inversión pero suele rondar por el 10 por ciento. Además de los beneficios recupera el capital que había invertido en la operación.

Las principales diferencias entre al crowdfunding y las inversiones inmobiliarias tradicionales son sin duda las siguientes:

  • No hay porqué realizar una inversión inicial muy elevada. Antiguamente, al ser un único usuario el que se encargaba de comprar una vivienda para reformarla y alquilarla o venderla, el importe total era muy elevado. Había que tener bastante capital para poder realizar este tipo de inversiones. Hoy en día, al hacerse por medio de plataformas, se puede invertir una cantidad mucho más pequeña. No es uno solamente el que realiza la inversión, sino varios inversores diferentes que obtendrán unos intereses por su inversión cuando la casa sea alquilada o vendida. Lo mismo sucedía si se formaba parte de un fondo de inversión inmobiliario. El importe inicial era tan elevado que la mayor parte de los ciudadanos de a pie no podían permitírselo.
  • Dentro de los fondos de inversión inmobiliarios el inversor no elegía la cartera. Sin embargo hoy en día gracias a estas plataformas es posible elegirla y diversificar las inversiones. De este modo los riesgos se democratizan entre los diferentes proyectos. Y ya se sabe que en el mundo de la inversión es mejor diversificar para evitar perder todo en una apuesta que no salga como habíamos pensado.

Y precisamente a raíz de este tipo de inversión inmobiliaria ha surgido un nuevo perfil de inversor urbano: se trata de los crowdbelievers.

Características de los crowdbelievers, la nueva tendencia en inversión inmobiliaria

El perfil de este nuevo inversor urbano es algo diferente al de los usuarios de las plataformas de corwdfunding del sector inmobiliario. Por norma general estos inversores comparten una serie de características concretas:

  • Se trata de un nuevo perfil de ahorrador que suele vivir en las grandes ciudades.
  • Normalmente son unidades familiares compuestas por dos miembros trabajadores y con una vivienda en propiedad.
  • Estos inversores suelen tener una media de edad de 40 años, un hijo o ninguno, y una renta anual que oscila entre los 40.000 y los 75.000 € al año.
  • Su liquidez ronda entre los 30.000 y los 100.000 €.
  • Se trata de perfiles que anteponen la transparencia de las acciones a otro tipo de activos. Por este motivo las técnicas de inversión tradicionales no suelen ser de su agrado. Les gusta saber a quién confían su dinero y para qué.
  • No solo esperan un retorno financiero. Su idea es formar parte de un entorno en el que encontrar personas con sus mismas características. Ahorradores con los mismos intereses que ellos.
  • No están interesados en los pelotazos. Confían en el sector inmobiliario como una inversión atractiva a largo plazo.