Invertir en Bolsa con menos riesgo, Parte II

La semana pasada comenzamos un artículo donde quisimos tratar las posibilidades que tiene a día de hoy invertir en Bolsa. Está claro que actualmente las posibilidades de obtener intereses por una renta fija sin correr riesgos son cada vez más improbables. Y no es de extrañar si tenemos en cuenta todos los cambios económicos que venimos sufriendo desde hace tiempo con intereses al 0 % y la negativa de la banca a ofrecer depósitos extratipados.

Lograr una rentabilidad del 5 % por este tipo de activos  es a día de hoy imposible, sobre todo si eres un inversor a corto plazo. Según las previsiones de Pioneer Investment, si durante los próximos 10 años nos interesa obtener rentabilidades por nuestros ahorros que se aproximen a ese antiguo 5 %, solo podremos lograrlo invirtiendo en renta variable. Y la Bolsa puede convertirse en una manera de lograr interesantes y atractivos intereses en un corto plazo de tiempo.

Está claro que si se invierte en renta variable el riesgo aumenta, pero hay ciertas maneras de mitigar dicho riesgo. La semana pasada hablamos de la opción de invertir en fondos mixtos flexibles. Esta semana queremos centrar nuestros consejos en la inversión directa. Veámoslo con más detenimiento.

Inversión directa para aumentar la rentabilidad de nuestros ahorros

Si quieres estar algo protegido de la inestabilidad actual en renta variable, una manera adecuada de lograrlo es a través de compañías que tengan poca correlación con el mercado, o lo que es lo mismo, que presenten una beta baja. De esta manera, ante mercados con alta volatilidad, es decir, en los cuales puede haber una caída importante, una beta baja evita que la cartera de valores caiga mucho en su caída.

Imaginemos, por ejemplo, que invertimos en una empresa con una beta del 0.5 % respecto al Ibex 35. En caso de que el Ibex 35 suba, estas empresas registran una subida del 5 %. Sin embargo, en caso de que el Ibex 35 baje, la bajada no será tan aparatosa, pues rondará también alrededor del 5 %. En caso de que un inversor esté interesado en invertir en bolsa pero con unos riesgos más contenidos, deberá de buscar empresas que durante el último año se hayan movido menos que el principal índice bursátil de referencia de la bolsa española.

Entre las empresas más atractivas para este tipo de acciones, debido a su beta baja, que se sitúa en un porcentaje inferior al 0.55, se encuentran:

  • Aena. Empresa española encargada de gestinar los aeropuertos y helipuertos de interés general dentro de nuestro país. A día de hoy gestiona un total de 46 aeropuertos y 2 helipuertos españoles, además de participar en la gestión de 15 aeropuertos más en América y el resto de Europa.
  • Viscofan. Empresa española fundada en 1975 que se dedica a la fabricación de envoltorios, artificiales y a base de tripas, para la industria cárnica. Es propietaria del grupo alimenticio IAN, con el que produce conservas vegetales.
  • Cellnex. Uno de los principales operadores independientes dentro del sector de las infraestructuras de telecomunicaciones inalámbricas de Europa.

Si deseas, además, buscar empresas con menos correlación con el mercado y utilizar un foco de búsqueda que vaya más allá del Ibex 35, puedes encontrar muchas oportunidades con un nivel de capitalización superior a los 1000 millones de euros. Entre las más interesantes se hallan:

  • Euskaltel. Operador de telefonía fija, móvil, televisión de pago e Internet del País Vasco. A día de hoy dispone de más de 350.000 km de fibra óptica instalados en País Vasco.
  • Logista. Uno de los distribuidores de productos y servicios líder en Europa con más de 300.000 puntos de venta en España, Portugal, Francia o Italia.

Se prevé que ambas darán este año pagos, con los cuales puede aspirarse a una rentabilidad de entre un 3 % y un 4 % respectivamente.