¿Invertir en renta fija sigue resultando rentable?

Cada vez resulta más complicado invertir en renta fija y obtener rentabilidad. Y no es de extrañar si pensamos en la situación económica de los últimos años que ha hecho que los bancos eliminen poco a poco los intereses de sus inversiones a renta fija. Con la llegada de los tipos de interés al 0 por ciento que no parecen desaparecer, la rentabilidad de los bonos, que siempre es inversa a su precio, parece que por fin apunta al alza a raíz de los últimos hechos monetarios.

Hoy en día se pueden seguir dos caminos en la renta fija:

  1. Mantener los bonos a vencimiento. En este caso el inversor pretende recibir de manera regular un interés y recuperar la inversión inicial al vencimiento. Esto suele ser posible siempre y cuando la compañía no esté inmersa en un rescate o en un concurso de acreedores.
  2. Negociar con dichos bonos en el mercado secundario en vez de mantenerlos. En este caso lo que intenta el inversor es obtener una revalorización del precio de la deuda del mismo modo que lo hace un inversor en Bolsa.

Hoy en día pretender que se obtenga una revalorización automática con la compra de un bono vía precios es prácticamente imposible. En estos casos lo que suele suceder es que el inversor ha de enfrentarse a pérdidas muy elevadas.

Ante esta perspectiva los gestores deben de buscar las oportunidades de inversión más interesantes que descansan en la deuda para conseguir un mayor rendimiento del capital sin tener que esperar al vencimiento.

En dónde invertir en renta fija

La deuda financiera

Invertir en renta fija a través de la deuda financiera resulta hoy en día muy rentable. Este sistema es considerado hoy en día como el favorito para obtener sustanciales retornos dentro del contexto de normalización monetaria en el que estamos inmersos.

Las entidades financieras serán algunas de las principales beneficias en la subida de los tipos de interés en la que se haya hoy en día Estados Unidos.

La perspectiva de una mejora en el negocio de la banca da la oportunidad a los inversores de asumir un mayor riesgo comprando deuda con capacidad de absorción de pérdidas. En la actualidad la nueva deuda financiera en España sube hasta un 5 por ciento. Los expertos ven en esta subida un enorme potencial inversor.

Bonos ligados a la inflación

Hoy en día los bonos ligados a la inflación se han convertido en uno de los activos más demandados. Además de ofrecer un cupón fijo permiten añadir al nominal la inflación que va asociada a cada periodo. Ignacio Victoriano, experto de Renta 4 advierte que a este tipo de deuda le beneficia la inflación. Y no hay que olvidar que esta va de la mano de subidas de tipos de interés. Por tanto si el dinero se eleva demasiado, la inversión puede terminar por sufrir.

Durante el mes de enero Pimco, BlackRock y Fidelity se han centrado en este tipo de deuda y han obtenido hasta 9 millones de dólares bajo su gestión. Debido a esto los expertos opinan que los bonos indexados en Estados Unidos tienen poco potencial. Sin embargo, siguen considerándose una oportunidad muy atractiva dentro de Europa.